Critiquerío
Cuando era chiquita mi amiga Luciana y yo éramos un poco juzgonas. No recuerdo emitir esos juicios, ni sentir ningún desagrado en especifico, pero había cierta cara que poníamos que hacía que su mamá nos dijera: “saquen esa cara porque les voy a poner espejitos en los zapatos!”.
Nunca entendí bien lo de los espejitos en los zapatos, pero me quedó resonando la idea desde entonces. En ese momento pensaba para mis adentros “que bueno un zapato lleno de espejitos!!”
Tengo una estrecha relación con la crítica y el espejo. Siempre que juzgo algo me pregunto tarde o temprano si seré eso que critico. La respuesta es siempre sí, cualquier juicio de valor es una fabricación de mi mente, todas mis percepciones lo son. Sospecho que no es tan lineal como “si pienso que el otro es un idiota, sere yo una idiota?”. Igual lo practico así, y después voy a ahondando.
Me gusta criticar, esa es una de mis características no tan felices. En muchos lados desagrada o asusta. Pero creo (o intento convencerme) de que alguna función cumple. No lo googlee aún, pero lo parecido que suenan crítica y criterio me da a entender que a través de la crítica formo mi criterio. No me gusta andar avalando todo a lo pavote, ni criticando todo a lo rebelde sin causa. Ambas cosas me parecen tontas e inservibles. Hay cosas que me gustan y cosas que no, y eso no es estático tampoco, se va moviendo conmigo.
Cambio de criterio como de calzón en muchas cosas. Siempre me busco a mi en lo que me gusta y en lo que no me gusta. Me parece un ejercicio interesante. Cada juicio que emito es una puerta con un pasillo y al final del pasillo hay siempre un espejo. Es peligrosa la crítica porque su exceso también te limita, ya hablamos de la institutriz y sus exigencias. Pero creo también que convencernos de que todo está bueno achata y achancha.
Además solo exijo donde amo, muchas cosas me son simplemente indiferentes.
Que onda ustedes? Son criticones? Que crítica tienen atorada? Los leo.




Estoy en la etapa más Criticona de mi vida... leerles me alivia y me enfoca.
Ahora Voy a dejar un poco de flagelarme por esto.
Criticar me genera culpa y miedo (el pez por la boca muere) pero también me recuerda cuales son mis deseos/ anhelos y cuales no.
Que me representa y que no.
Que se yo... tambien criticar es un poco desahogarse a veces.
Gracias Feli por abrirnos tu procesos, que necesario es poder hablar de estos temas que nos interpelan tanto aveces.
"Mi peor enemigo es mi mejor amigo", decía Nietzsche, porque no viene con la burda intención de adularme, sino de desestabilizarme para que yo pueda salir más fuerte de ese proceso.
A veces hay que ser nuestro enemigo para identificar qué podemos cambiar de nosotros mismos. Lo ideal después es hacer las paces, porque tampoco podemos vivir en una guerra constante.